La alimentación en la Escuela

¿Cómo entendemos desde la escuela la alimentación?

Lo vivimos como un momento especial y agradable en el que se establecen una serie de vínculos, de relaciones y de aprendizajes, que van mucho más allá de una simple ingesta de comida.  

¿Cuáles son los pilares sobre los que nos basamos?

        Comunicación     Respeto      Disfrute

        Individualidad        Escucha    Confianza

Satisfacción

¿Cómo lo hacemos?

Lo primero de todo es darles una seguridad afectiva que se irá consolidando a través de la relación de apego entre el bebé y el educador/a. Por eso es tan importante darles su espacio y tiempo escuchando sus necesidades. Nos lo harán saber a través de su lenguaje verbal y no verbal.  Lo segundo a tener en cuenta es la seguridad postural de los bebés. En un primer momento, nuestros brazos van a ser los que les sostengan; respetando el momento evolutivo en el que se encuentren sin adelantar sus procesos motrices. Es decir, si no se sientan solos, no les sentaremos en trona y les daremos la comida en el regazo. Y en los de dos añitos iremos viendo según edades.

De esta manera aseguramos su tranquilidad, bienestar y seguridad a la hora de comer.

¿En qué momento se encuentra él bebé?

Durante los primeros años de vida, los avances y logros que experimentan, son muchos. Uno de ellos es en la alimentación. Desde la escuela, nos adaptamos al momento en el que estén para darles así una continuidad lo más parecida a su hogar. Atendemos también las orientaciones especiales (alergias) que vuestro/a Pediatra os da y las tenemos en cuenta para diseñar su menú.

Al principio en 0-1, su único alimento será la leche, a demanda,  materna o de fórmula. Si es materna, la familia la trae diariamente y aquí la conservamos; mientras que si es artificial, es la escuela quien la proporciona, así como ocurre también con los cereales.

Alrededor de los seis meses, empiezan con la alimentación complementaria, ¡prueban los purés! Una vez introducidas desde casa las verduras y la proteína, podemos ofrecérselos en la escuela. Y cuando se incorporan a nuestras aulas de 1-2 tenemos el menú de purés y según introducción de alimentos también el entero. En las aulas de 2-3 el menú es el de entero principalmente. Se hacen en la cocina propia del centro, principalmente proveedores del entorno cercano. Según el nivel educativo el momento comida es a una hora u otra. En  0-1 tenemos un margen desde las 11:00h hasta la 13:00h para dárselos según las necesidades de cada uno. En 1-2 la comida tiende a ser más grupal pero ellos son pequeños así que  empezamos sobre las 11.30 despacito. En 2-3 la comida suele ser colectiva con los compis y sobre las 12.00. Todo ocurre con los educadores de referencia de cada aula.

En su desarrollo, cada bebé va tomando conciencia de su propio cuerpo y adquiriendo logros en su autonomía. La alimentación forma parte de estos aprendizajes y cuando les vemos preparados, les ofrecemos beber en vaso y utilizar lo que llamamos la “doble cuchara”, con un plato de muestra a su alcance en el momento en el que ya se sientan a comer en trona. Pero no todo queda ahí, más adelante empezará a tener curiosidad e interés por la comida sólida y desde la escuela también les acompañaremos en ese proceso. En 1-2 también, pero el grupo de niños es mayor así que, tendemos a lo largo del primer trimestre a conseguir que no haya comida en brazos. Y en 2-3 ya comen en la mesa grupal con los compañeros. En todo momento se intenta que el momento sea positivo porque comer debe ser satisfactorio. Huimos de obligar a los pequeños, más bien tendemos a esperar a que ello se acerquen.

Cualquier problema sobre alimentación de los pequeños podemos hablarlos, en encuentros con su familia (tutorías).